Hay momentos en que paseando por el campo, una se encuentra con escenas como esta, en las que es difícil decidir si es mejor tomar la fotografía (y posiblemente asustar a los animales con el ruido) o simplemente quedarse a disfrutar de la imagen que hay delante, y en la que parece que estos conejos se hubieran reunido a propósito con la intención de posar para la fotografía.
La fotografía la tomé, como tantas otras, en la zona de Antequera durante el mes de Mayo, en el que ya puede disfrutarse de días soleados, con mucha luz y colores marrones y pajizos, los cuales ayudan al mejor camuflaje de estas criaturas.
Equipo: Nikon D300 y lente Nikon 18-200
Características de la toma: ISO400, Diafragma 5,6, Velocidad de obturación 1/1250