Concursos de Fotografía, lo que debes tener en cuenta

Los concursos de fotografía son un buen modo de darse a conocer, hacer contactos con las entidades organizadoras, adquirir visibilidad e incluso ganar un dinero extra con tus fotografías. Seguramente ya has podido observar que una parte muy importante de este blog, se centra en mostraros los concursos de fotografía disponibles en el territorio español, así como también algunos concursos internacionales que considero relevantes y/o interesantes.

Evidentemente hay muchas otras páginas y blogs que llevan a cabo esta compilación y cada una los expone según sus criterios. En mi caso quiero explicarte cuales son las características que yo reflejo en el listado y que son a mi criterio los aspectos más importantes a la hora de presentarse a un concurso.

Fecha

Este dato me parece el más obvio y relevante en primer lugar. Si el concurso ya ha pasado, casi no tiene sentido ni que te informes, a menos que lo que desees sea saber un histórico de sus temáticas, obras ganadoras, premios, fecha estimada si hay una nueva convocatoria…

Participantes

En este punto, las bases te indican quién está autorizado a presentar sus imágenes. Es importante revisar esto, pues la mayoría de los concursos de fotografía tienen restricciones al respecto. En general una de las condiciones suele ser el tener más de 18 años. Sin embargo, pueden existir otras significativas a tener en cuenta.

Existen concursos que buscan la participación local, para que los vecinos tengan sentido de pertenencia (a nivel barrio, ciudad, país). Esto tiene sus ventajas y defectos; si tienes la suerte de pertenecer a «los elegidos», hay una posibilidad de que la competencia sea menor, y por tanto unas mayores probabilidades de ganar, por lo que préstale especial atención.

Podría darse también que se busque personal que trabaje o estudie en una entidad concreta. En este caso es algo similar al punto anterior, la competencia será menor, aunque por mi experiencia, la visibilidad que da y la cuantía de los premios suelen ser el punto débil en estos certámenes.

Soporte

Se trata de cuál es el formato en que se debe presentar la imagen. Hay dos opciones en los concursos de fotografía: que se pida la imagen en papel o en soporte digital (jpeg, tiff, png…).

El formato papel se pide con unas medidas concretas en la mayoría de los casos; a veces también se indican restricciones de orientación y tipo de montaje (rígido, sin soporte, tipo de material). Pueden darse así mismo, los casos en que la organización obligue o recomiende que la imagen sea impresa forzosamente en un negocio patrocinador del concurso, aunque estos casos son una inmensa minoría.

Si lo que solicitan es una imagen digital, generalmente las normas se refieren al tipo de archivo (jpeg, tiff, png, raw), calidad, tamaño en píxeles o modo de color.

En ambos casos, y más hoy en día con la entrada apabullante de la Inteligencia Artificial (IA) en el mundo de las imágenes, debemos fijarnos en las limitaciones de formato. Aquí es muy habitual leer que no se permite retoque digital, salvo pequeñas correcciones, o que la organización puede solicitar a posteriori el archivo RAW en caso de considerarlo necesario (recuerda que si te es posible, siempre debes fotografiar en JPEG y RAW, o incluso en sólo RAW si tuvieras que elegir); pero lo que sí encontrarás mayoritariamente es que no se permite el uso de la IA; algo razonable por otro lado, pues lo que se pone a concurso es el talento como fotógrafo, y no como editor.

Ten en cuenta que en formato no siempre es excluyente del otro, en ocasiones la organización solicita ambos.

Importante: No olvides mirar bien la recogida de la fotografía física una vez acabado el premio. Mira con atención si las obras se destruyen o debes mandar a recogerlas en caso de no resultar ganadoras.

Cuota de inscripción

Este parámetro también es muy claro, hay certámenes en los que hay que pagar por presentar imágenes. Puede tratarse de un precio fijo, o variable según el número de imágenes o colecciones que quieras presentar.

Generalmente los concursos que han adquirido relevancia a lo largo de los años tienen una cuota, pero también puede ser a modo de donación, pues es por una causa benéfica; o sencillamente, la cuantía de los premios se obtiene de ese ingreso extra.

Al igual que en lo mencionado anteriormente, las tasas condicionan el número de participantes que se presentan, ya que no todo el punto quiere o puede pagar por participar. De nuevo esto puede jugar a tu favor, haciendo que un menor número de concursantes se presente, y siendo por tanto mayor la probabilidad de ganar.

Derechos

Personalmente no hay concurso que revise en el que no dedique bastante tiempo a leer la parte de las bases referente a los derechos, puede que lo consideres un aspecto nimio pero no lo es en absoluto. Imagínate que por presentar una fotografía a un premio, pierdes la posibilidad de volver a publicarla, venderla, utilizarla… suena un poco catastrofista pero podrías encontrarte con esa desagradable sorpresa.

A día de hoy, en la mayoría de los certámenes, los ganadores ceden los derechos sobre la fotografía, ya es difícil encontrar el caso contrario. Pero en estos casos parece que uno tiene asumido que al menos ha ganado un premio y puede sentirse a gusto haciendo esta concesión.

Lo que ya resulta un poco molesto es cuando el texto especifica claramente que la entidad podrá usar todas las fotografías presentadas a concurso. Esto es un método muy habitual, y para mi gusto muy poco ético, de que una empresa se haga con un estupendo banco de fotos de gran calidad que podrá usar en sus campañas de marketing, página web, presentaciones… por un módico precio de menos de 1.000 euros, es decir el monto total de los premios prometidos.

Sumado a lo anterior podemos encontrar los extremos de concursos en los que se paga tasa de participación y además autorizas a que puedan usar tu foto, es decir «además de perro, apaleado»: pagas, pierdes o compartes los derechos, y no ganas ni premios ni visibilidad. Muy atentos en estos casos.

Es posible que en este listado echéis de menos un apartado sobre el premio. Obviamente que esto es importante, ¿Cómo va a ser lo mismo optar a premios de 4 cifras que a un llavero conmemorativo?; sin embargo, sobreentiendo que a nadie se le escapa ese aspecto y, en este caso, quería dar protagonismo e importancia a otros como los que yo os he mencionado.

En resumidas cuentas, son muchos los fotógrafos que se presentan a certámenes, y te animo a que lo hagas. No sólo es la posible ganancia económica, sino también el reto que supone realizar o encontrar en tu archivo la fotografía perfecta; también hay algunos que realmente dan mucha visibilidad y te ayudan a dar a conocer tu trabajo y estilo.

Vale la pena dejarse llevar por la emoción de la posible victoria. Pero te insto a que revises bien las bases cuando te presentes, la fotografía es un trabajo precioso, pero también sacrificado. Cuesta mucho obtener una buena toma, y no vale la pena que tu tiempo y esfuerzo acaben en el banco de fotos de una entidad o ayuntamiento usureros que no quieran gastar lo que corresponde en imágenes con derechos.

Fotografía de portada: Zukiman Mohamad

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